Ves todas tus cajas desde una sola pantalla.
Cuántos clientes esperan en cada línea, qué tan rápido avanza cada cajero y cuál caja se está trancando. Con eso decides cuándo abrir otra caja, antes de que la cola llegue a la puerta.
Datos ilustrativos. Cada sala muestra sus propias cajas en vivo.
La cola avanza porque la caja no se traba.
Cada producto sale por código de barras con su precio al instante. El cajero pasa artículo tras artículo sin buscar en pantallas ni teclear precios, y el cliente sale más rápido de la fila.
El código trae el precio actualizado a la tasa del día. Nada de listas pegadas en la caja ni precios viejos.
Frutas, verduras y granos por peso salen directo de la balanza al ticket, sin doble digitación.
La cola avanza, la balanza pesa, la caja no espera.
La cajera escanea y pesa sin cambiar de pantalla. Los pasillos se reponen con datos, no con ojo. Todo lo que pasa en la sala termina en el mismo inventario.
La hora pico deja de dar miedo cuando cada caja sabe lo que tiene la sala.
Sabes cuánto se pierde y en qué pasillo.
La merma en un supermercado se esconde en los perecederos. Malla la mide por categoría y por causa, para que ataques lo que de verdad te está sangrando la ganancia en lugar de adivinar.
Datos ilustrativos. Cada sala mide su propia merma por categoría.
Todavía no operamos en ningún supermercado.
No inventamos casos de éxito. Hay cincuenta cupos en la primera camada, y quien entre va a tener el sistema cargado con su catálogo, sus cajas y sus categorías antes de abrir la sala.
50 cupos · 7 tomados
Lo que los dueños de supermercado nos preguntan.
Tu supermercado merece un POS que no se cae en hora pico.
Los primeros 50 negocios entran al programa beta con 3 meses gratis y soporte directo.
Sin tarjeta de crédito. Sin compromiso. Te avisamos cuando tu ciudad esté disponible.

