Cada hornada tiene su hora, su cantidad y su resultado.
Planificas la producción del día por hornada. Malla registra lo que sale del horno y lo cruza con lo que se vende, para que sepas qué producir mañana sin adivinar.
Datos ilustrativos. Tu panadería planifica sus propias hornadas.
Horneas una hornada. El saco de harina baja solo.
Cada producto tiene su receta cargada. Cuando registras una hornada, Malla descuenta la harina, la levadura y todo lo demás del inventario. Sabes cuánto insumo te queda sin ir a pesar el depósito.
Defines qué lleva cada producto una sola vez. Cada hornada descuenta esos insumos en la proporción exacta.
Cuando la harina o la levadura llegan al mínimo, Malla te avisa antes de que te quedes sin poder hornear.
El pan sale caliente. Los números salen cuadrados.
El panadero hornea, el mostrador vende y Malla amarra las dos puntas: lo que salió del horno contra lo que entró en caja, sin cuadernos de por medio.
Al cierre no se cuenta pan. Se lee un número que ya está listo.
Lo que no se vendió te dice qué hornear de menos mañana.
Al cerrar, Malla te muestra cuánto quedó de cada producto y qué porcentaje de la hornada se convirtió en merma. Con eso ajustas la producción y dejas de botar plata en pan que nadie compró.
Datos ilustrativos. Tu panadería mide su propia merma por producto.
Todavía no operamos en ninguna panadería.
No inventamos casos de éxito. Hay cincuenta cupos en la primera camada, y quien entre va a tener el sistema cargado con sus recetas, sus insumos y su plan de hornadas antes del primer día.
50 cupos · 8 tomados
Lo que los dueños de panadería nos preguntan.
Tu panadería merece un POS que hornea las cuentas contigo.
Los primeros 50 negocios entran al programa beta con 3 meses gratis y soporte directo.
Sin tarjeta de crédito. Sin compromiso. Te avisamos cuando tu ciudad esté disponible.

